Video by Jonathan Hall: “The glorious last night of the first ever ITP Camp on June 30, 2010 — Highlights include Suchan and Luisa’s ITP camp story, Bruce yelling at Chris’s tug-of-war bot, and Eddie and Sean getting, well, nerdy with wearables.”
La canción más obvia para tocar en esta ocasión (por supuesto recién me acordé de su existencia un par de días antes) era Jacinta, el tema-emblema de Mateo que el año pasado versioné con Daniel Anselmi para el disco Remezclación.
La versión original de Mateo es una bossa nova a guitarra y voz:
La versión remezclada, según El País, está entre la audacia y la falta de respeto:
La versión que hicimos con Liz ahora es respetuosísima –incluso creo que los acordes son exactos–, pero Jacinta insiste en contestarle a Mateo:
Liz hizo una versión folk de un tema muy metalero de La Trampa cuya letra es un poema de García Lorca (El poeta dice la verdad). Me encantó el contraste entre la ligereza de su voz y los versos que que hablan de la sombras, la muerte y la carne estremecida (!)
Liz me invitó a armar dos o tres versiones de temas uruguayos para tocar en la ronda el día del patrimonio.
Increíble, tuvo que invitarme una alemana a tocar para que yo aprendiera una milonga: terminé sacando las tres partes de guitarra de “Milonga para una niña”, de Zitarrosa:
Nada mal, no? Con la partitura/tablatura no son tan difíciles como suenan cuando están todas juntas, si alguien la quiere, pídala por mail.
Decidimos hacer un mash-up desenchufado, cantando arriba de esa base “Ya no sé qué hacer conmigo”, del Cuarteto de Nos. Javi probó “la primera cámara D-SLR con grabación de películas del mundo” (sic) mientras intentábamos (sin éxito) tocar arpegios y punteos, cantar la letra intrincadísima y seguir el metrónomo a la vez:
Sí, sí: “los originales eran mejores”, acá están:
Ya no sé qué hacer conmigo, del Cuarteto de Nos:
Brian nos invitó (a Fabián y a mí) a hacer un dorkbot sobre el Jardín, y me asignó el rol de friendly coder girl: hablar de programación intentando no aterrorizar a la audiencia no-nerd.
No sé si lo habré logrado con mi brillante analogía entre la programación y la cocina –la sensación de eureka! duró poco, mi falta de originalidad quedó en evidencia al googlear “cooking programming analogy”–, pero por lo menos lo intenté.
Estas son las diapositivas que usamos. Las de la estética retro que tienen toda la onda son las de Fabián, por supuesto, que presentó la parte conceptual y el proceso creativo del proyecto. Las mías son las del template de Keynote.
Tuve la suerte de ser invitada a un taller de Computación Física que dio Álvaro Cassinelli en Bellas Artes. Asistió un improbable grupo de ingenieros, diseñadores, técnicos en electrónica y músicos (en realidad casi todos eran músicos). Los resultados:
1) La Pelota de los Dioses
(Las fotos son de Enrique Aguerre, hay más fotos y videos del taller en su blog frontera incierta)
Para los iniciados: típica estética processing, hmf!
Para los programadores: un triángulo con dos vértices variables. ¿y?
Para el amigo neutro: un amansa-locos virtual
Para la interesada: qué increíble que un par de líneas código haga esto tan lindo…